La seguridad, tanto para hospitales como para las clínicas grandes y pequeñas, es algo imprescindible y de suma importancia. Contar con los blindajes radiológicos correspondientes y todas las medidas de seguridad que estas requieran contra las  también radiaciones que los equipos emitan.

Tomaremos como ejemplo un equipo de rayos X que cumpla con las especificaciones de la WHIS-RAD ( World Health Organization Imaging System for Radiography ). Los diferentes exámenes que se llevan a cabo son: examen de tórax, examen de columna vertebral y cráneo, abdomen y de las extremidades. Esto hace que el personal esté en constantemente exposición a la radiación, tanto naturales como artificiales, y sea necesaria una atenuación radiológica.

Si bien el descubrimiento de esta práctica generó un gran avance científico, el deterioro y los efectos secundarios no tardaron en ser evidentes, haciendo que la búsqueda de medidas de protección sean prioridad para la manipulación de los equipos radiológicos.

¿Qué es el blindaje radiológico?

El blindaje radiológico, a diferencia del blindaje magnético, es la medida que se usa para desarrollar protección sobre salas expuestas a radiación mediante diferentes materiales, los cuales pueden ser: láminas de plomo o acero, muros de hormigón, vidrios enriquecidos, de forma especial, con plomo o, en su defecto, vidrios plomados, logrando reducir la exposición, al máximo, de las radiaciones que afectan, no solo la salud sino también el medio ambiente. Cabe mencionar un enlace a otro tipo de protecciones radiológicas.

Cabe decir que el material, por uso general es el plomo pero esto puede variar, en medida, según el tamaño de la sala que se construya. Teniendo en cuenta que las fugas se presentan en todas las salas de rayos X, deberá tener la información de blindaje correcta para evitar dichas fugas.

 ¿Cómo deben ser las paredes de una sala de rayos X?

Las paredes de esta sala deben estar recubiertas, aislando cualquier filtración de las radiaciones que las máquinas puedan emitir. Por lo general el material más usado es el plomo, aunque puede variar el material según el tamaño  y la cantidad de veces diarias que se use la sala.

 

¿Cómo blindar una sala de rayos X?

Para poder blindar una sala de rayos X de forma correcta, deberá saber como calcular la cantidad de plomo que la habitación necesita, deberá saber, además, que los tubos de los rayos tienen fugas de radiación y, para controlar estas fugas, usualmente se usan de 2 a 3 mm de plomo.

Las salas poseen componentes obligatorios:

  • Ventanas
  • Puertas
  • Paredes interiores
  • Pisos

Las ventanas y las paredes deben ser de vidrios emplomados, separando las máquinas de rayos X de toda persona que maneje los equipos o que estén cerca de ellas.

En la construcción de la habitación, para realizar el blindaje, se deberá usar:

  • Plomo, puede ser en láminas o vinilo
  • Ladrillos
  • Mortero de barita o Yeso
  • Bloques de cemento
  • Vidrio o material de acrílico plomado

Dentro de la construcción deberá tener en cuenta:

  • Entre las láminas de plomo usar solapamiento de 10 a 15 mm.
  • Las ventanas deben ser de vidrio plomado.
  • Usar protección en el techo de forma adicional ya que la altura del blindaje oscila los 2.10 m desde el suelo.
  • En las uniones de las paredes las placas de plomo no deben tener más de un traslape de 1 cm.

¿Cuánto debe ser el grosor de las láminas de plomo en las puertas de rayos X?

El grosor de las láminas, habitualmente planchas de plomo, es de 2 mm. Este peso es ideal para negar las filtraciones de las radiaciones de los rayos X, además no produce deformaciones en las planchas verticales.

 

¿Cuáles son las partes de una sala de radiología convencional?

La sala de rayos X convencional cuenta con las siguientes áreas:

  • Cabina plomada. Esta deberá contar con láminas de plomo de 1 o 2 mm.
  • Tubo de rayos X.
  • Mesa de mando.
  • Monitor tratamiento de imágenes.

MÁS PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE BLINDAJE RADIOLÓGICO

¿Qué tipo de cemento se utiliza en las salas de radiación de los hospitales?

Teniendo en cuenta que tomamos como ejemplo una sala del tamaño mínimo permitido de un WHIS-RAD ( aproximadamente unos 16 metros cuadrados ), construir una sala de rayos X de mayor tamaño es más ventajoso. La exposición disminuirá significativamente gracias a la distancia que habrá.

Construir una sala de mayor volumen no deberá presentar un gasto mayor, sino que todo lo contrario. Para ello se usan materiales comunes de construcción, abaratando la colocación de blindajes de plomo de forma innecesaria en las paredes.

 

¿Qué blindaje se suele utilizar en la sala de Radiodiagnóstico?

El blindaje más común en estas salas es el plomo de capa fina, ya teniendo las medidas antes mencionadas de 1 o 2 mm podemos optar por el hormigón , el acero y los vidrios plomados pero de primera instancia el plomo es el más común, ayudando a solucionar las filtraciones que los equipos emitan.

 

¿Cómo calcular el blindaje?

Según las normas internacionales, para poder calcular de forma eficaz, se medirá usando la escala de Sievert ( miliSievert (mSV)). Esta es la dosis de radiación absorbida en mGy. Esta norma se rige por 1 mGy/ a 1m. Esto se comprende que sobre 100 miliroentgens tendremos 1 milisievert.

 

¿Cómo se colocan las láminas de plomo en una sala de rayos X?

Las planchas de plomo deberán solaparse para una adecuada protección, evitando los espacios entre ellas que permitan la fuga de radiaciones. La manera más utilizada para asegurar la correcta colocación es por “testa”, superponiendo una lámina de plomo para cubrir las juntas que las demás planchas presentan.

 

¿Qué son las placas de plomo para salas de rayos X?

Un excelente blindaje, para tareas donde se requiere un cuidado minucioso y extremo, es el plomo, evitando el paso a las radiaciones electromagnéticas gracias a su densidad.

Si bien este material se puede encontrar de diversas maneras y grosor, es justamente esa característica lo que lo hace un componente necesario para evitar fugas y proporcionar seguridad.

Este material es utilizado para crear un escudo contra los rayos X en todas las estructuras que manejan equipamientos de este tipo. Gracias a los beneficios que aporta y al precio es un material ideal para asegurar una protección a todas las personas y un gasto considerablemente aceptable a la hora de la construcción de una sala de rayos X.